NO JUZGUES A NADIE, PARA QUE NADIE TE JUZGUE


“Por tanto, no tienes excusa tú, quienquiera que seas, cuando juzgas a los demás, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, ya que practicas las mismas cosas”.

Romanos 2:1

Si nos ponemos a pensar, nos damos cuenta que nos resulta muy frecuente, el juzgar a los demás, aún, conociendo muy poco de ellos y es que pese a que no nos gusta que nos juzguen de manera incorrecta, nos resulta habitual juzgar a otras personas casi todo el tiempo.

Y es que de la misma manera nos juzgan y nosotros también juzgamos constantemente, incluso muchas veces sin darnos cuenta del daño que hacemos a los demás.

Lo peor de todo es que en ocasiones pasamos tanto tiempo juzgando a los demás, que muchas veces no invertimos el tiempo necesario en mirarnos a nosotros mismos y reconocer nuestros propios errores o limitaciones.

No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes.

Mateo 7:1

Generalmente, nos basamos en prejuicios y en trivialidades, como los rasgos de la cara de una persona, creando estereotipos sin sentido, sin darnos la oportunidad de conocer primero a las personas, los que en ocasiones genera un daño irreparable en los demás.

Por eso es muy importante pensar muy bien antes de actuar, es decir, no debemos dejarnos llevar por lo que nos dicen las apariencias externas de las personas, pues antes de dar una opinión negativa de alguien, es muy importante contar con las pruebas necesarias.

Dios nos ha creado a su imagen y semejanza, sin embargo, debes saber, que nadie es perfecto, por lo que debemos intentar ser más tolerantes con los demás. A pesar de que no aprobemos algo que una persona ha hecho, debemos entender que todos tenemos derecho a equivocarnos y no es bueno juzgar a los demás porque pienses que tú lo harías de otra manera.

¿Quién eres tú para juzgar al siervo de otro? Que se mantenga en pie, o que caiga, es asunto de su propio señor. Y se mantendrá en pie, porque el Señor tiene poder para sostenerlo.

Romanos 14:4

Debemos entender que no todos somos iguales, pues nuestro Creador, nos ha hecho con un propósito diferente. Cada persona es distinta a las demás, y todos merecemos respeto. La cultura, la familia, los amigos, la educación que recibimos, todos tenemos una historia diferente que contar y  solo porque a ti no te guste algo no significa que esté mal. Somos iguales en la diferencia, debemos respetarnos e intentar ayudarnos.

¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo?

Mateo 7:3

Hoy quiero que apliques este consejo en tu vida: en vez de pasar nuestra existencia juzgando y criticando a los demás, es mejor utilizar nuestro tiempo observándonos a nosotros mismos, y así nos daremos cuenta de que nosotros tampoco somos perfectos.

Si entendemos que todos nos equivocamos, es posible que seamos más tolerante con los demás.

No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará.

Lucas 6:37

Cuando somos capaces de entendernos mejor y aceptar tanto nuestras virtudes como nuestros defectos, no solamente desarrollamos una mayor compasión hacia nosotros mismos sino también en general hacia los demás. Las personas que son felices no necesitan atacar a las demás.

Así que si eres feliz y te aceptas como eres, también podrás aceptar a los demás como son.

Nuestro Señor nos dijo que debemos amarnos como él nos amó, por eso de hoy en adelante cambiemos nuestra actitud, no juzguemos más y amemos a nuestro prójimo.

Que Dios te ilumine y te bendiga.


Deja un comentario

Cuando haces una ofrenda al Señor, él te multiplicará por 100 lo que has dado.

$
Información personal

Total de la donación: $10.00

Yo Creo en Dios en Facebook

HAZ ESTA ORACIÓN A DIOS Y ENCUENTRA EL AMOR

Yo creo en Dios

Bienvenidos a Yo Creo en Dios un remanso de paz y amor, bajo la protección del Señor.


Estamos convencidos que con la ayuda de nuestro buen Dios, todo será mejor, nuestro día, el trabajo, el estudio y todo lo que nos propongamos hacer, por eso te invitamos a orar a diario a nuestro Señor, de seguro te escuchará. 

Pin It on Pinterest

Share This

¡Comparte!

Ayuda a cambiar una vida con la oración adecuada