ORACIÓN MILAGROSA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y MARÍA


 

Queridos hermanos de Yo creo en Dios, que nuestro Señor Jesucristo y nuestra amada Virgen María, los colme de bendiciones en este maravilloso día.

En diferentes instantes de nuestra vida, nos encontramos en dificultades por diferentes circunstancias, y solemos entrar en la tristeza y la depresión, ya que por nuestras fuerzas no podemos solucionar todos nuestros problemas.

Es por este motivo que en esta ocasión te traemos esta bella oración al corazón de Jesús y María, que nos dan esa paz tan profunda que es capaz de quitarnos la tristeza y de hacernos olvidar de nuestras preocupaciones y angustias y nos permitirá alcanzar la tranquilidad que anhela nuestro ser.

Haz esta oración por nueve días seguidos con mucha fe y pidiendo a nuestro Amado Jesús y a nuestra Madre María, el favor que tanto necesitas y además que nos den la gracia de tener unos corazones dóciles a la acción del Espíritu Santo y que podamos al igual que nuestro Padre Celestial, ser misericordiosos con nuestros semejantes como ÉL lo es con nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Oh clemente y misericordioso Corazón de Jesús, estampa en nuestros corazones, una imagen perfecta de tu gran amor, para que podamos cumplir fielmente el mandamiento que nos diste: «Serás misericordioso como el Padre es misericordioso”.

Madre de la Misericordia, vela sobre tanta desgracia, tantos pobres, tantos cautivos, tantos prisioneros, tantos hombres y mujeres que sufren persecución en manos de sus hermanos y hermanas, y sobre tanta gente indefensa, tantas almas afligidas, tantos corazones inquietos y abatidos que andan por el mundo.

Madre de la Misericordia, abre tus ojos compasivos y contempla nuestra tristeza. Abre tus oídos de tu bondad y oye nuestra súplica. Amorosísima y poderosa abogada nuestra, muéstranos tu amor y tu Misericordia y ven a auxiliarnos con prontitud.

Oh Jesús, el único Hijo de Dios, el Hijo de María, te ofrezco el Corazón bondadosísimo
de tu Madre Divina, el cual para ti es el más precioso y agradable de todos.

Oh María, Madre de Jesús, te ofrezco el Corazón Sagradísimo de tu Amado Hijo, quien es tu vida y amor.

Oh, Sagrado Corazón de Jesús, que por amor te dejaste traspasar derramando sangre y agua, te pedimos nos liberes, purifiques y nos concedas la gracia que nuestros corazones sean transformados de corazones de piedra a corazones de carne.

Que al contemplar el amor y sacrificio de Tu Corazón, seamos movidos a pasar del egoísmo al amor; del orgullo a la humildad; de la rebeldía a la mansedumbre.

Oh, Inmaculado Corazón de María, que por tu perfecta comunión de amor con el Corazón de tu Hijo, recibiste espiritualmente la misma espada que le traspaso su Corazón, te pedimos nos enseñes a alcanzar esa misma comunión con Jesús tu hijo y con el Padre y que nuestros corazones a imitación del tuyo, Madre, sean dóciles a la acción del Espíritu Santo, para que así sean instrumentos de paz, luz, vida, verdad y amor.

Oh, Corazones de Jesús y de María, cuyo triunfo y reinado espiritual espero y anhelo, les pido me concedan esta gracia que tanto necesito:

 (Ahora cuéntale a Jesús y María tus dificultades y pide su misericordiosa ayuda divina)

Que los corazones de Jesús y María manifiesten su reinado en nuestras vidas a través de la caridad y de la virtud, para que así podamos cumplir la misión de ser apóstoles suyos y alcanzar su misericordia.

Señor Jesús, tu corazón lastimado por mis ofensas, herido por amor, siempre ha alimentado mi esperanza de salvación. Si no hubiera sido por ese corazón tan maravilloso, desbordante de amor y de perdón, estaría perdido en la esclavitud de mis culpas.

Te pido, Divino Maestro, que me perdones por todas las veces que te he ofendido y desobedecido, queriendo hacer mi propia voluntad, lo que me ha llevado al sufrimiento, al egoísmo y al dolor. Concédeme hoy la gracia de cambiar el mal en bien y de reconocer que tu obra es perfecta en los acontecimientos de mi historia.

Por eso, hoy lleno de confianza en nuestro Dios que todo lo puede, quiero decirte: Corazón santo, Corazón manso, Corazón humilde, Corazón puro, Corazón sabio, Corazón paciente, Corazón obediente, Corazón atento a la voluntad del Padre, Corazón fiel, Corazón fuente de felicidad, Corazón misericordioso enséñame a ser misericordioso con mis hermanos como tú eres misericordioso conmigo.

Permíteme Amado Jesús seguir recibiendo tus múltiples favores, cuidados y bendiciones, porque tu amor hacia mí no tiene límites y tu misericordia es infinita y se extiende a todas las naciones de la tierra.

Te adoro dulce Jesús de mi vida, dulce amor, dulce compañía, te alabo, te glorifico, te doy gracias, te amo, con toda el alma, con todas mis fuerzas. Te ofrezco mi corazón, te lo doy, te lo consagro, recíbelo y poséelo totalmente, purifícalo, Ilumínalo, Santifícalo, y vive y reina en él, ahora y por siempre.

Yo te saludo, María, Hija de Dios Padre, Madre de Jesús y Esposa del Espíritu Santo.
Yo te saludo, María, Templo de la Divinidad, Virgen de las vírgenes, de quién el Rey de los
cielos ha querido nacer. Yo te saludo, María, Reina de los mártires, Reina del mundo, llena eres de gracia.

Bendito sea el fruto de tus entrañas, Jesús. Benditos sean todos aquellos que te aman y te bendicen, eleva ante tu hijo nuestras plegarias para que siga desbordando su amor sobre nosotros y su misericordia nos sostenga siempre.

ASÍ SEA +

Ahora haz el Credo, el Salve, un Padre Nuestro, un Ave María y tres Glorias.


    • Karina
    • octubre 4, 2018
    Responder

    Que la bendición de sus sagrados corazones toquen la vida de todas las personas que tanto lo necesitan por salud, por necesidades económicas y espirituales. Amén.

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